domingo, 14 de junio de 2009

PROPAGACIÓN DE BULOS POR INTERNET



No estoy del todo de acuerdo que no afecten a las ventas o la reputación de la ampresa afectada, dada mi ya dilatada experiencia como consultor de comunicación especializado en crisis. Aunque, es verdad, los bulos (por donde quiera que circulen) tienen mala solución. ¿Callar y asumir... o hablar y propagar la pretendida mentira? Para bien o para mal, las empresas suelen preferir callar... como, a veces, utilizan esta imparable vía del bulo en Internet para propagar fasedades, medias verdades o difundir sus pretendidos milagrosos productos, a su favor! Aquí el interesante artículo, extrae tus propias conclusiones...

Las empresas víctimas de informaciones falsas sobre sus productos difundidas en internet las combaten en la red. Los 'hoax' no suelen afectar a las ventas, pero perjudican la imagen de las marcas por su alcance masivo

JAVIER RICOU Barcelona 14/06/2009. La Vanguardia

Ha leído o le han contado alguna vez que policías de Estados Unidos limpian con Coca-Cola la sangre que queda en la carretera tras los accidentes de tráfico, que el consumidor de Actimel corre el riesgo de convertirse en un adicto o que la leche caducada que se vende en envases de cartón puede ser pasteurizada hasta cinco veces? ¿Y ha tenido noticia de que el agua contenida en una botella de plástico, olvidada en el coche en un día caluroso, puede ocasionar cáncer de mama, que los tampones llevan amianto para aumentar el sangrado o que McDonald´s mezcla en sus hamburguesas ojos de vaca?

Contra la estrategia del "pásalo"

La empresa McDonald´s gastó cinco millones de euros el año pasado en una campaña antibulos.Bajo el lema "Ingredientes de verdad. Sabor de verdad", la cadena de comida rápida se ha propuesto defender la calidad de la carne utilizada en la elaboración de sus productos. La transparencia fue la estrategia elegida para intentar desmontar los bulos que corren por internet referidos a esta empresa.

McDonald´s abrió a sus clientes - "testigos de calidad"-la fábrica de Toledo, donde se elaboran las hamburguesas de carne de vacuno consumidas en España. Focalizar los bulos en marcas reconocidas aumenta el interés de los internautas y multiplica los correos. Con el "pásalo" quedan al descubierto las direcciones electrónicas, y eso permite crear bases de datos ilegales para otras campañas.
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Nada de todo eso es cierto. Son bulos o 'hoax', informaciones falsas difundidas como ciertas y propagadas con total impunidad en internet. La tendencia no es nueva - los bulos encontraron su caldo de cultivo en la red informática y han engordado al mismo ritmo que lo ha hecho la información que corre entre los internautas pero sí que se avistan cambios en las armas utilizadas por las empresas afectadas para combatir esas mentiras. Grandes empresas, como Danone, Coca-Cola o McDonald´s, ocupan un lugar destacado en la lista de objetivos preferidos por los autores de esas patrañas. Hacer oídos sordos a esos bulos, por increíbles y disparatados que puedan parecer, no se apunta como la mejor estrategia si se tiene en cuenta que dos de cada tres cada tres usuarios de internet confesaron, en una encuesta de la Asociación de Internautas, no saber distinguir un hoax de una noticia real o una información cierta.

¿Cómo se originan esos bulos y qué pueden hacer las empresas perjudicadas para salvar la imagen ante una de esas mentiras? Álvaro Bordas, director de comunicación externa de Danone, admite que raras veces se llega a descubrir al autor de esas informaciones falsas. Eso desanima a iniciar cualquier investigación, por lo que lo único que les queda a las firmas difamadas es idear medidas para combatir esas mentiras desde sus propias páginas web para que esa información real llegue rápidamente a los clientes más fieles o a aquellos más despiertos que buscan una confirmación sobre aquello que han leído, les han contado o han escuchado.

Coca-Cola ha decidido, por ejemplo, colgar en su página web todos los hoax encontrados en la red referidos a sus productos, y a esa información falsa se adjuntan informes contrastados para desmontar el bulo. Carlos Chaguaceda, director de comunicación de esta multinacional en España, afirma que la mejor receta para combatir estos bulos "es encajarlos con una actitud desapasionada y asumir que todo eso forma parte de la misma condición humana".

Las grandes compañías más afectadas por estas patrañas saben que no hay arma capaz de detener esas informaciones falsas que se multiplican, hasta contarse por millones, en la red. No es un problema exclusivo de los bulos. Pasa también con las leyendas urbanas, con las fotos robadas y con todo el material que acaba circulando por esa gran autopista cibernética. Pero las víctimas de los hoax sí que idean estrategias para hacer llegar los desmentidos de esos bulos al máximo número de internautas. "Muchas personas seguro que dudan de la veracidad de esas informaciones que llegan a sus correos electrónicos, pero acaban cayendo en la trampa del ´pásalo´, por si acaso", revela Carlos Chaguaceda.

Lo más sorprendente es que la mayoría de esos bulos, que muchos internautas interpretan como una novedad, hace ya años e incluso décadas que corren por la red. Es el caso de una información falsa sobre Actimel, uno de los productos estrella de Danone. "Estamos ya en la tercera oleada del mismo bulo", afirma ÁlvaroBordas. El hoax cuestiona las cualidades nutritivas y saludables de esta leche fermentada. En esa información falsa se cometen errores de bulto al afirmarse que el cuerpo humano genera de forma natural la bacteria - algo imposible en un ser vivo-presente en el Actimel (Lactobacillus casei)y que el organismo deja de producirla cuando se altera la dosis con una ingesta externa.

La información recogida en ese bulo no pasaría el más elemental examen científico o alimentario, pero esa falta de rigor no siempre es detectada por los millones de usuarios que reciben los correos. "En este caso no ha habido ningún efecto sobre las ventas, que siguen funcionando muy bien, pero siempre corres el riesgo de que esa información falsa, cuando llega a tanta gente, pueda perjudicar a la imagen del producto", añade Álvaro Bordas.

En este caso, el desmentido de Danone - que lo ha colgado también en su página web-viene corroborado por un informe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y otro de la Asociación de España de Dietistas y Nutricionistas. Esa actitud, avalada con la seriedad de informes oficiales, empieza a obtener sus primeros resultados ya que desde hace unos meses muchos de los internautas que contribuyeron a propagar el bulo están pasando ahora otro correo - de origen también desconocido-en el que se piden disculpas por haber difundido esa información falsa.

lunes, 25 de mayo de 2009

¿SE TRATA DE UNA MEGA-CRISIS?



Niño Becerra, 58 años, economista"Viviremos de acuerdo con las necesidades, no con los deseos". La Contra de La Vanguardia. IMA SANCHÍS - 25/05/2009

¿Lo peor está por llegar?

A mediados del 2010 es cuando verdaderamente empezará la crisis, cuando veamos que las medidas que se están tomando no funcionan.

¿Es inevitable?

Así es. El nivel de deuda es brutal, las entidades financieras tienen unos agujeros tremendos aunque no se quiera admitir, los recursos van a la baja y la capacidad de absorción de nuevos televisores, electrodomésticos, etcétera, se ha agotado.

¿Estamos ante una crisis del sistema?

Sí, porque dará lugar a un cambio que afecta al modo de organización y producción.

Entonces, ¿muere el capitalismo?

No por el momento, pero el reajuste será grave, como en la crisis del 29. Tras la gran depresión, se puso en marcha un nuevo modo de funcionamiento que hizo que las cosas fueran a más; pero se cometió un grave error al suponer que la cantidad de recursos (petróleo, minerales...) era inagotable.

Y comenzó el gran desperdicio...

Sí, y ahora hemos llegado a una situación en que ese modo de funcionamiento se ha agotado, ya no podemos ir a más. La recuperación de la crisis estará basada en la productividad y en la eficiencia, lo que significa que sobra y sobrará sin remedio mano de obra.

Ese decrecimiento ¿será para todos o sólo a partir de la clase media para abajo?

Para todos. El realmente rico será el que cree valor, el que tenga una altísima productividad. Si ahora la sociedad está escindida entre ricos y pobres, a partir del 2010 lo estará entre los que generan valor y los que no.

Los que generan valor son comprables.

Creo que las altísimas remuneraciones de ciertos directivos van a desaparecer. Un dólar colocado en subprime en el 2003 se convertía en 80 en el 2007, y eso no es valor.

¿Las grandes corporaciones internacionales serán los reyes del mambo?

Sí, van a más.

Esto es muy peligroso.

En tanto en cuanto la política va a menos, sí.

Las compañías que controlan productos básicos como gas, agua, electricidad, teléfono ¿seguirán abusando?

Si nos estrujan, consumiremos menos. La renta media va a bajar. El problema es el despilfarro: en Badalona hay un punto en el que se pierde el 50% del agua, y hay zonas de Nueva York en las que se pierde el 40%. Vamos a tener que ser eficientes.

Puro desperdicio.

Con la energía eléctrica pasa lo mismo: se habla de contaminación lumínica de las ciudades y a la vez de falta de energía eléctrica.

Hágame una foto del 2011.

En España, un país muy dependiente, la crisis será durísima por la estructura del PIB basado en el ladrillo, el turismo, el automóvil y en infraestructuras baratas ya insostenibles. Ohay un cambio del modelo productivo capaz de absorber a toda esa población o vamos a una tasa de paro del 30%.

¿Cómo cambiar el modelo productivo?

Sin una cantidad impresionante de capital y un cambio de mentalidad brutal - que no se consigue ni en dos generaciones-,es imposible. Con el 2010 vamos a entrar en un parón de la actividad económica. No creo que quiebre ningún banco, porque el Estado los sostendrá, pero la gente no podrá sacar su dinero libremente porque si se vacían los bancos el Estado no podrá sostenerlos.

¿Y los servicios básicos?

Posiblemente, sostenidos por el Estado.

¿Regulación de consumo?

Sí, de materiales estratégicos, tanto a través del aumento de sus precios como de la restricción o denegación de su consumo. Cada persona podrá consumir un número determinado de litros de combustible al mes.

¿Se acabarán determinados productos en los supermercados?

No, porque un sector que irá a más será la logística. Los camioneros tendrán que estudiar sus rutas y se les facilitará combustible para cubrirlas, pero para salir el fin de semana no habrá. Es decir, la cultura del todo es posible a base de crédito se acabó, y eso tiene un impacto en el modo de vida.

No vivir endeudado es un gran cambio.

Entre 1997 y el 2007 los salarios reales en España crecieron sólo el 0,9%, y nadie protestó porque a la gente se le dio crédito. Esto se acaba.

Mucha televisión.

Sí, que la gente esté entretenida. En 1933 se levantó la ley seca, no me extrañaría que en el 2013 se legalizara la marihuana. Viviremos de acuerdo con las necesidades y no con los deseos. Impensable la renovación de vestuario cada temporada y ya está bajando el porcentaje de divorcios, todas esas cosas que antes generaban PIB.

¿Guerras por los recursos?

Se irá a un reparto mundial de los recursos.

¿Cuáles serán los sectores de futuro?

Biotecnología, logística, lo que yo llamo el sector R (recuperación, reciclaje, reparación) y la producción de ocio masivo. Tendrán trabajo los que realmente sean útiles, los que se hayan especializado, y habrá una megaélite con mentalidad gestora.

¿Y qué pasará con el tercer mundo?

La gente que consume y no genera lo tiene francamente mal.

¿Qué nos espera tras el capitalismo?

Estamos hablando del 2070. Hasta ahora, lo esencial ha sido el individuo. Vamos hacia un sistema grupal, consciente de que el todo es mayor que la suma de las partes, colaboraciones, asociaciones.

viernes, 27 de marzo de 2009

INFLUIR EN LA OPINIÓN PÚBLICA MEDIANTE LAS REDES SOCIALES



Soumitra Dutta, 45 años, investigador de Insead en redes sociales on line; ponente en Davos"Nadie sabe más que todos juntos". La Contra de La Vanguardia-LLUÍS AMIGUET - 27/03/2009

Si usted tira una rana en un cazo de agua hirviendo sobre el fuego, el animalito saltará horrorizado y salvará su vida...

...

Pero si usted mete esa misma rana en el cazo aún frío y lo pone a hervir a fuego lento, la rana perecerá escaldada antes de percatarse de que va a morir.

Y...

Eso es lo que les está pasando a las empresas regidas por el viejo paradigma de gestión autoritaria, vertical y jerárquica. El fuego tecnológico está calentando su cazo y...

Hombre, esto está mal, pero mejorará.

Para los que no sepan saltar a tiempo, ya será demasiado tarde. ¿Y sabe por qué no se enteran de que están a punto de fenecer?

¿. ..?

Porque la mente humana aplica una lógica lineal para anticipar el futuro: si yo le pregunto qué hará dentro de cinco años...

Ahora sería una pregunta incómoda.

... Porque usted proyectará su inmediato pasado en el inmediato presente de forma mecánica y se equivocará, ya que la tecnología cambia nuestro futuro de forma exponencial: da saltos en progresión geométrica, no va pasito a pasito como usted al tratar de adivinar qué pasará.

Puede que tengamos móviles, e-mail y lo que quiera, pero la charla es la misma.

Cada vez hay una distancia mayor entre lo que la tecnología es capaz de hacer y la capacidad de las empresas para utilizarla...

Yo ni siquiera sé utilizar todo mi móvil. ...

Pero lo más importante es que la tecnología no sólo cambia las formas, también los valores, y quien no sabe adaptarse a los nuevos desaparece.

¿Qué valores traen los tiempos?

El primordial es que, hasta hoy, cargo y pericia técnica raramente coincidían: el jefe no era el que más sabía, sino el que ocupaba el cargo que controlaba esa información.

¿Qué se necesita para llegar a ser jefe?

...

¡Que te nombren!

Exacto, pero eso era antes: hoy la tecnología hace demasiado evidente que el nombramiento no basta. Esa nueva transparencia no permite mantener el modelo vertical de control centralizado de la organización.

Quien está en el secreto aún manda.

Ya no, porque toda la información está ahí, en Google, en la red y en sus miles de posibilidades de obtenerla.

¿Y si quien manda sabe guardar el dato?

¿De verdad cree que puede? Hace unos años, por ejemplo, la mera posibilidad de poder comunicar algo a todos estaba reservada únicamente a los cargos.

...

Hoy cualquiera que sepa algo puede enviar en un minuto un e-mail a toda la empresa. Es sólo un ejemplo, pero lo importante es que esa transparencia pone de relieve quién crea valor y quién es sólo un cargo.

¿Puede ser más concreto?

Un periódico ya no puede organizarse como una élite de expertos que saben más que nadie y se lo explican al resto por un dólar, porque Wikipedia o Google demuestran que nadie sabe más que todos juntos. Si usted sigue yendo de profeta, se estrellará: sólo puede sobrevivir si integra esa inteligencia colectiva en su oferta informativa.

Ya me está usted enviando al paro.

Sólo le advierto que ustedes, como otras muchas organizaciones, tendrán que repensarse. Y usted mismo como identidad.

No se ponga personal.

Nuestra identidad se está desagregando: usted tenía antes sólo una y la ponía en su currículum. Hoy le puedo dar cientos de ejemplos de cómo la red con cuatro clics demuestra que el de su CV, el de Facebook u otra red y usted son personas distintas: y que todos tenemos varias identidades.

Eso le pasa a cualquiera.

¿Y si usted rastrea lo que dijeron o dicen en sus blogs los presidentes de empresa? Ahí se exponen de verdad y sabemos quiénes son: esa transparencia hará imposible que sea el cargo por el cargo quien se imponga.

No veo temblar el sistema.

Porque usted no se fija: muchos ejecutivos de la banca mundial están demostrando ahora que no tienen ni idea de influir en la opinión pública con las nuevas redes sociales. Y pagan un precio por su ignorancia.

Antes algunos ya se lo han cobrado.

Antes tal vez ni nos hubiéramos enterado de que se repartían el dinero público. La información estaba ahí y se ha difundido. Y la gran banca desconoce esos nuevos valores.

Explíquemelos.

El Cluetrain Manifesto (1999), biblia de Silicon Valley, proclamó el fin de "la gestión de organizaciones basada en el control centralizado porque deriva de y refuerza la burocracia, la obsesión por el poder personal y la desconfianza hacia los demás".

No veo que cambiaran muchas cosas.

En el 2004 en San Francisco, tras el fracaso de las puntocom, nació la Web 2.0 y redactaron el manifiesto del "The burning man festival". Luego le diré quién.

Adelante.

Inclusión radical; nadie queda fuera; regalar; autoconfianza también radical; esfuerzo comunitario con expresión individual y responsabilidad cívica; no dejar rastro y participar siempre en todo y ya.

¿Quién?

Larry Page, Sergey Brin, Jerry Jang, Marc Andressen y Jeff Bezos, fundadores de Yahoo, Google, Netscape y Amazone.

jueves, 8 de enero de 2009

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ESTÁN CAMBIADO



Jimmy Wales, cofundador de Wikipedia; colabora con HSM en Barcelona"Publicidad y contenidos se están separando". LLUÍS AMIGUET. La Contra de La Vanguardia. - 08/01/2009

Hace 200 años que la publicidad y los contenidos en los medios de comunicación de masas viven unos de los otros...

Y que dure...

¡Es que ya no dura! Y esa es la noticia: publicidad y contenidos se están separando. Ese divorcio histórico mediático se está acelerando y ya compromete la supervivencia de los grandes periódicos estadounidenses.

Por aquí tampoco vamos sobrados.

Es una tendencia universal: la publicidad acompañó a los medios de masas desde su nacimiento. Consulte hemerotecas y verá que los grandes periódicos centenarios tenían publicidad ya en su primer número...

En su primera portada de 1881 La Vanguardia anunciaba curas para el herpes.

... Y lo que sucede ahora es que internet permite al usuario elegir cuándo quiere publicidad y cuándo sólo quiere contenidos. Por eso se separan: los separa el lector que ya no busca piso en los clasificados impresos, sino en la red. Yo ya no veo anuncios en la tele...

Algunos son mejores que el contenido.

... Pero a veces quiero ver anuncios. Si usted quiere comprarse una nevera, su decisión ya no depende del anuncio de su periódico, revista o tele. Se mete usted en internet cuando quiere comprarla y allí se informa.

¿En qué aprecia usted ese cambio?

No lo aprecio sólo yo: el fenómeno ya sustenta éxitos millonarios como la Craiglist,de productos usados, y otras webs de éxito sólo de publicidad: ¿no se ha informado usted en la red alguna vez sobre un producto?

Alguna vez, pero sigo viendo anuncios.

No pronostico el fin de la publicidad, sólo constato su transformación radical y con ella la de los medios. Vamos a ver cada vez más modelos híbridos: el periodismo tradicional no desaparecerá, pero convivirá con nuevas formas de comunidad y de opinión que hoy ya superan al columnista de papel.

Pues bienvenidas: aquí cabemos todos.

Ahora mismo en Estados Unidos las mejores columnas de opinión de deportes no están en los diarios, sino en blogs de internet, que tienen más audiencia que los propios diarios, radios o teles.

Espero que no les dé a los blogueros por hacer entrevistas estupendas.

Las habrá. Los periodistas profesionales tendrán que competir con más y mejor oferta semiprofesional o amateur de contenidos. Y los consejos de ciudadano a ciudadano no publicitarios sustituirán en gran parte a los anuncios elaborados por profesionales.

De momento Wikipedia y Google han dado un golpe mortal a las enciclopedias.

No es exacto ni tampoco aspiramos a ello. El diccionario de autoridad lo seguirá siendo, aunque nosotros proporcionemos mucha información gratuita y de fácil acceso.

Dígale a mi abuela qué es Wikipedia.

Es la demostración de que la mayoría de los seres humanos somos buenos...

¿Puede ser más concreto?

Somos una fundación financiada sólo con donaciones que utiliza la red para compartir conocimiento.

¿Somos quiénes?

Miles de voluntarios en 150 lenguas (la española es universal y la catalana, de las más activas) que han escrito más de once millones de artículos (siempre en revisión) sobre todas las facetas del saber. Cualquiera puede consultarlos y escribirlos en Wikipedia.

¿Usted creó antes una web de sexo?

Es una de las inexactitudes inevitables en la red. No es cierto, pero se ha difundido esa falsa especie y ahora debo desmentirlo.

¿Ve como internet es poco fiable?

La enorme cantidad de información que proporciona conlleva algunas deformaciones interesadas. Por eso, nunca debe citarse la información de una web sin contrastarla, pero eso no impide a Wikipedia ser útil. ¿Acaso usted no consulta Wikipedia?

Claro, pero con mis prevenciones.

Pues ese es el enorme servicio que prestamos: democratizar el conocimiento. La circulación libre de contenidos permite tomar decisiones acertadas al individuo.

Usted fue un furibundo ultraliberal, pero ha fundado una ONG informativa.

El individualismo consecuente conduce al comunitarismo, lo contrario del comunismo. Los estados - a veces con la excusa de protegernos-acaban siendo coercitivos, pero nadie sabe mejor que uno mismo qué le conviene. Esa es la línea de la libertad: que nadie decida por ti, pero, para cruzarla, necesitamos información libre y cooperación desinteresada, por eso creamos Wikipedia.

Wikipedia acaba con los trabajos escolares: el alumno corta y pega y punto.

He recibido correos de alumnos que quieren escapar del suspenso tras haber sido sorprendidos en flagrante corta y pega: me piden que modifique artículos de la wiki,pero la mayoría prefieren escribir ellos mismos esos artículos. Ya le he dicho que Wikipedia demuestra que la mayor parte de los seres humanos somos buenos y generosos.

¿Cuál es la entrada más conflictiva de la enciclopedia Wikipedia?

La de G. W. Bush sufre un ataque cada minuto, pero los artículos sobre ríos de Polonia nos han dado muchos dolores de cabeza.

¿Por qué?

Velamos en cada instante para que nadie publique en Wikipedia contra la verdad o la ética, pero la diversidad cultural es un reto y la toponimia polaca tiene su versión en alemán: ha sido duro ponerles y ponernos todos de acuerdo.

viernes, 3 de octubre de 2008

UNA MIRADA DIFERENTE A LA CRISIS


Cuando más se habla de ella, más grande y profunda se hace una crisis. No me gustaría añadir mi grano de arena para lograrlo, sino dar mi modesta opinión sobre ella desde el punto de vista de un ciudadano que ha tenido el dudoso privilegio -desde hace más de 20 años- de trabajar como Consultor de Comunicación trabajando para diferentes empresas e instituciones nacionales e internacionales, lo que en más de una ocasión ha significado conocer los entresijos del Sistema y, cuando no, ser una herramienta para ocultar, camuflar y/o convencer de ciertas y obscuras maniobras típicas de nuestro Sistema, algo maquiavélico y la mayoría de las veces perverso e insolidario!

LA CRISIS ACTUAL

Estamos sumergidos en una crisis. No pretendo ser apocalíptico ni agorero cuando afirmo que esta crisis tiene algo de nuevo y de irreversible. Podría afirmarse que se trata de una crisis estructural y coyuntural global de un Sistema que se debate entre la muerte y el cambio. Si algo bueno tiene el Sistema económico y social en Occidente es su capacidad de ser autocrítico o, como mínimo, dejar en evidencia sus propias carencias y errores…aunque después el propio Sistema fagocita y disuelve toda duda o posible rebelión con el paso del tiempo, a fuerza de grupos de presión que dominan los medios de comunicación de masas. En esta crisis ya se ha publicado información de sus posibles orígenes y de sus muchas consecuencias. El tema de las “subprimes”, el alza del coste del petróleo como única fuente de energía que sostiene el aparato productivo -y que genera y mantiene conflictos bélicos-, el consiguiente aumento de precio de los productos de consumo, el paulatino empobrecimiento de la clase media y baja, la ineficacia de los políticos y de las organizaciones internacionales o de la caída de los grandes bancos de inversión de USA han supuesto un buen comienzo… y solo está empezando. El resto, las consecuencias de todo ello, puestas de relieve en un mundo cada día más globalizado, pero a la vez interdependiente, aún está por ver. En muchos sentidos, el simple resquebrajamiento del sistema actual financiero ante un depauperado y arcaico sistema productivo. Hoy ya no creamos riqueza fabricando o transformando productos de primera necesidad, que hemos cedido gustosamente a países en vías de desarrollo para bajar los costes y ser más competitivos y, a la vez, detener los costes energéticos a pesar de que incumplen las demagógicas (por ser un argumento solo político) pautas de disminución del deterioro medioambiental en nuestra Tierra.

QUÉ HAY DETRÁS

Detrás de esos factores que han producido la crisis está la inoperancia del propio Sistema ante el decrecimiento del consumo que es quien lo perpetúa sin otras bases más sólidas; la ineficacia de la clase política que utiliza las situaciones como estas para batirse con sus adversarios y la incapacidad del Sistema para auto regularse ante la corrupción o las prácticas poco éticas en pos de un sistema excesivamente liberal, basado en su propio enaltecimiento y enriquecimiento sin límites...a costa del real progreso humano y del respeto al entorno natural. Si además añadimos nuestra autocomplacencia y poca ética a la hora de tratar la problemática cada día más creciente, descontrolada y peligrosa del Tercer Mundo, siendo incluso capaces de utilizarlo argumentalmente como muestra de nuestro altruismo. Ni que decir tiene que el fruto de este altruismo sigue siendo su explotación, su paulatino empobrecimiento y, como consecuencia inmediata, su aniquilación a través de la hambruna, los conflictos internos -étnicos o religiosos- y las enfermedades y epidemias. Y es que su crecimiento demográfico desaforado, la ruptura de sus límites geográficos a través de la emigración –auspiciada en muchos casos por sus propios gobernantes- y la enajenación de sus recursos naturales en manos de multinacionales del Primer Mundo, hacen de éste mundo nuestro un polvorín. Supongo que tras todo ello está el excesivo cortoplacismo de un Sistema en manos del poder financiero ávido de rentabilidad a corto plazo y la irresponsabilidad de políticos, empresarios e instituciones tomando medidas negligentes, cuando no parciales y dominadas por intereses particulares, que han traído consigo un oscuro panorama mundial que, como no podía ser de otra manera, invitan al pesimismo y, como consecuencia, a la contracción del consumo privado y de la confianza. El miedo desembarca entre nosotros y sacude dónde duele a la población. Su bolsillo y su bienestar personal!

UNA MIRADA RÁPIDA AL ENTORNO

Un rápido retrato de nuestro mundo actual. Conflictos bélicos más o menos públicos y justificados con argumentos tendenciosos y falsos; un sistema bursátil frágil y volátil; el presidente de USA solicitando al Congreso una partida presupuestaria para evitar la caída de unas entidades financieras en crisis por su descontrol lucrativo y exceso de ambición; el ministro Solbes afirmando ante los medios la envidiable estabilidad de las entidades financieras españolas ante esta crisis mundial; los líderes políticos europeos lanzando mensajes positivos sobre una crisis global en la que se desconocen las causas y, lo que es peor, sus efectos y duración; las empresas privadas que aprovechan la coyuntura inestable para realizar reducciones de estructura gracias a la mayor tolerancia de los gobiernos en esta situación de caos económico; el reparto de la industria petrolera de Irak entre empresas norteamericanas sin ningún pudor; los bancos centrales intentando desesperadamente controlar el consumo; las grandes empresas promotoras inmobiliarias que, tras años de enriquecimiento desmesurado, acuden al Estado para enjuagar las perdidas resultantes de la necesaria corrección del mercado inmobiliario; la organización de los JJOO –símbolo hasta ahora del deporte puro y de sus valores humanos- dando protagonismo y beneficios a un país que denigra los Derechos Humanos, solo porque es un inmenso y virgen mercado de próximo crecimiento, etc. Una fatídica imagen.

LA PERCEPCIÓN DE LA CRISIS

Como suelo decir, una cosa es la crisis y otra bien distinta es la percepción de ésta. Y los efectos y duración dependen de la percepción pública, más que de su esencia misma. Desde los foros políticos y económicos donde se intenta desesperadamente menospreciar el efecto de la crisis por algunas partes, o lo contrario, la dramatización negligente de su dimensión y duración por parte de las otras partes implicadas y/o contrarias y sus medios de comunicación afines; declaraciones de los presidentes de los bancos afirmando el leve y transitorio deterioro de la economía y su pronta recuperación; el sector automovilístico -en crisis estructural perpetua- que anuncia públicamente despidos masivos en todo el mundo; las administraciones públicas que publican el dramático recorte de sus ingresos debido a la crisis inmobiliaria, etc. hace de los medios de comunicación un campo de batalla y, lo que es peor, creando un estado de opinión como mínimo desorientador para el ciudadano. Y, como consecuencia, no hay cena privada en la que no se hable sobre la crisis, no hay persona que afirme estar tranquilo con su economía doméstica y su futuro personal. Y el consumo privado baja, a la vez que el contagioso miedo ante el futuro crece en la opinión pública. Claro está que esa misma opinión pública es la que, aficionada a vivir demasiado bien en una época de crecimiento económico, se ha lanzado en los últimos años a endeudarse más de lo debido, adquiriendo viviendas a precios desorbitados, coches de lujo y productos inútiles pero exclusivos para demostrar su solvencia y prosperidad económica!

LA CAPACIDAD DE LOS GESTORES

Como en toda situación de crisis, lo importante es demostrar fehacientemente la capacidad de control de quien la gestiona, además de tomar las medidas necesarias para tratarla y, como mínimo, suavizar su impacto demoledor! Como hemos visto en este caso actual, la disparidad de opiniones, ideas y medidas contradictorias según quien las proponga y/o promulgue, proyectan la imagen de descontrol, de caos en la resolución y de falta de unidad de criterio en el modo de resolverla. Los gobiernos, la oposición, los organismos internacionales, los empresarios, las instituciones públicas emiten juicios parciales, incoherentes y, lo que es peor, contradictorios ante la misma situación y sus posibles soluciones. Y esto no mejora la percepción pública del tema, más bien al contrario, la desorientan aun más. Si a esto añadimos la susceptibilidad o escepticismo crónico actual y la falta de confianza de los ciudadanos ante los poderes públicos y las administraciones –manifestado en el imparable crecimiento de la abstención en las elecciones- esto no ayuda a recuperar la confianza en los actores de la crisis. La lluvia es distinta si llueve sobre mojado! Esa opinión pública suspicaz y, de alguna manera, incrédula ante los acontecimientos, da la espalda a las opiniones ajenas sobre la crisis, aunque vengan de presuntos expertos y analistas, o de líderes pretendidamente experimentados en lidiar con situaciones delicadas como una crisis. Y es que en España –y por extensión, en todo Occidente- los expertos varían su opinión a partir de las consignas de sus respectivos patrocinadores -los partidos políticos o instituciones- y de sus intereses meramente particulares. Como suelo afirmar, la progresiva politización de la vida pública y privada tiene sus contrapartidas! Así, ya sean universidades, instituciones o entidades aparentemente asépticas políticamente ya no tienen credibilidad ante la opinión pública. Y en una crisis, del tipo que sea, la credibilidad es el primer objetivo para resolverla.

LA RESOLUCIÓN DE LA CRISIS

Por obvias razones no puedo sugerir recetas mágicas contra esta crisis que actualmente padecemos y que, mucho me temo, va para largo! Me dedico a la Comunicación empresarial e institucional, a la gestión comunicativa de las crisis y ese no es mi empeño. Pero sí puedo recomendar que, aún sin existir soluciones concretas, experimentadas y efectivas –cada nueva crisis es, por definición, singular e irrepetible- al menos se actúe de manera coherente y unificada, aunque para ello sería necesario un objetivo común y abandonar los intereses particulares de las diferentes partes implicadas. El objetivo no es otro que resolver la crisis –o mejor, sus efectos- ganando la confianza de la opinión pública. Evidentemente, esto significaría un utópico Comité de Crisis único con todas las partes implicadas a nivel de España o internacional, según el ámbito que tratemos, es decir, empresarios, sindicatos, otras organizaciones sociales, patronales, organizaciones de consumidores, medios de comunicación, etc. para tratar de consensuar su actitud y sus mensajes. Ya sé que este método, dado el cruce de intereses en nuestro mundo actual, es impensable y utópico. Pero sea políticamente correcto o no, viable o no, como experto en gestión de crisis es mi obligación sugerirlo. Ganar o recobrar (si algún día se tuvo) la confianza de la opinión pública es el primer paso necesario para solucionar cualquier crisis. El siguiente paso se lo dejo a los agentes involucrados en su resolución, los presuntos expertos en economía. Y el último paso conveniente de cualquier crisis, es, sin duda, aprender de ella para no repetir los mismos errores en el futuro y, entre ellos, me atrevo a sugerir, entre otros, aplicar más el sentido común, ser más honestos (los políticos, instituciones implicadas, las empresas y los ciudadanos), actuar con mayor responsabilidad y, sobre todo, entender que cualquier cambio o crisis es necesario y una oportunidad nueva y singular para mejorar!

viernes, 13 de abril de 2007

¿HAY VIDA DETRÁS DE LA POLÍTICA?



Más de uno convendrá conmigo que la progresiva politización de nuestro mundo tiene sus innegables inconvenientes. Quizás porque hoy en España estamos completamente inmersos en un período pre electoral -y cuándo no-, la vida cotidiana nuestra y de nuestras empresas están, más que nunca, condicionadas por la política y sus protagonistas, los políticos. Los medios de comunicación destacan y sobrevaloran las noticias políticas, los eventos públicos, los cambios de normativas muchas veces sólo electoralistas, etc. Y ese panorama, que en principio sólo debería afectar a las personas que, directa o indirectamente, viven de y para la política, tiene serias consecuencias en el mundo real. Si además añadimos que el contexto político actual busca desesperadamente la confrontación y la irresponsable crispación, esto provoca recelo, incertidumbre y escepticismo en el sector empresarial y, lo que es más crítico, en el siempre prudente capital.


Los beneficiados y los perjudicados


Aunque las grandes corporaciones, públicas, semipúblicas o privadas, las distintas organizaciones empresariales, sectoriales, colegios profesionales y otras muchas entidades, asumen su necesaria vinculación a los movimientos políticos y gobiernos, una gran mayoría de empresas pequeñas y medianas sólo sufren involuntariamente tales efectos. En las primeras sólo hay que observar que cuando se da la conveniente alternancia política tras unas elecciones, empieza la "danza de cargos", que no es otra cosa que posicionar a personajes determinados y con estrechos contactos con el poder “del momento” en los puestos de máxima responsabilidad y representatividad, lo que en muchos casos no responde a la capacidad profesional del personaje como máximo ejecutivo de una gran empresa. En las segundas, en cambio, las pequeñas y medianas empresas, no existe aparentemente esa necesaria vinculación con los órganos del poder. Viven de la realidad del mercado, del crecimiento económico, de la buena o mala gestión, de sus estrategias, de su nivel de competitividad, de las correctas iniciativas de su Top Management, de su propia capacidad de generar negocio en un mercado cada día más globalizado y competitivo. Pero, para qué esos elementos que conforman la buena gestión empresarial, tengan éxito es necesario, sin embargo, que el contexto en el que se desenvuelven estas compañías sea lo más estable y transparente posible. Por ello les perjudica especialmente la incertidumbre, la inestabilidad en el marco legal que les ampara, la arbitraria competitividad en un país dado al monopolio encubierto o a los favoritismos personales en ciertos mercados, la retracción del consumo privado debida a la dudosa buena marcha de la economía real y doméstica del ciudadano...


Dos realidades contrapuestas


Porque algo evidente y consecuencia clara de la politización de la vida ordinaria es la coexistencia de dos realidades fomentadas irresponsable y estadísticamente por nuestros políticos: "la España va bien" en que los grandes números avalan -o lo intentan, al menos- la buena marcha del país y su crecimiento económico y, una segunda realidad, más contundente, menos ruidosa, que es la de "el bolsillo" de los ciudadanos, la mayoría asalariados, que ven poco o poco disminuir su nivel adquisitivo y de bienestar en su vida ordinaria. Supongo que paulatino endeudamiento de particulares es una clara evidencia de ello. Porque, no nos engañemos, los grandes números, las grandes economías y los supuestamente imparables crecimientos económicos de este país están basados cada día más en la desigualdad, en manos de cada vez menos personajes y en la proliferación de negocios puramente especulativos, como el sector inmobiliario, distribución, financiero y afines, sectores con dudosa creación de riqueza a largo plazo, que apenas generan puestos de trabajo y, para mayor desgracia, sin una vocación de permanencia ni enraizamiento en su ubicación ni propiedad. Evidentemente no renunció a la nueva economía, a pesar de fiascos como las empresas "punto com” o "star up” que presuntamente debían generar un imparable crecimiento pero que fueron víctimas de su propio éxito y del exceso de confianza depositada en ellas por presuntos e indocumentados “gurús”, pero creo que no por ello debemos dar la espalda a esa economía industrial basada en fábricas, empleados y seguramente capital familiar privado. Tal vez hemos llegado ya tarde a pretender salvar ese tejido empresarial que, tras años habiendo sido ninguneado por nuestra clase política y su cortoplacismo habitual, ha ido sucumbiendo al albur de la globalización y de la imposición de los bajos costes salariales para malvivir. Ésa es la cruda realidad del empresario privado hoy. Empresas antaño familiares y florecientes han ido sucumbiendo a las crueles leyes del nuevo mercado y a la ignorancia de nuestros políticos. Aunque, por qué no admitirlo, muchas veces también por la falta de visión empresarial de sus propios creadores- emprendedores, que sin haber evolucionado y previsto los cambios, se les ha echado encima y por sorpresa un mundo nuevo, competitivo y globalizado.




Un mundo irreal, sesgado y partidista


Pero, a pesar de esa visión posiblemente un tanto apocalíptica del sector empresarial actual, afortunadamente aún hoy existen pequeñas y medianas empresas que intentan mejorar sus productos y servicios, su propia gestión y, por tanto, su posicionamiento competitivo en el mercado. Y esas empresas son las verdaderas víctimas de la politización de nuestra vida ordinaria, las que necesitan un marco legislativo estable y definido, las que necesitan la confianza a largo plazo de los inversores, las que necesitan la benevolencia de los políticos y, evidentemente, de una opinión pública serena y esperanzada. Y eso es lo que no propician nuestros políticos hoy. Éstos, muy al contrario, están generando un clima de incertidumbre pública, institucional y de poder despótico ilustrado, mediante campañas orquestadas en los medios de comunicación que, cada vez más vinculados a los propios grupos de poder, amplifican "su realidad". Porque, recordemos, que si hay algo en común entre nuestros políticos hoy, además de su evidente falta de liderazgo y de carisma público, es su "miopía" ante la realidad social, económica y ambiental. Su "otra" realidad, la de los políticos, distorsiona los hechos, dando inusitada importancia a aspectos secundarios y, evidentemente, irrelevantes para la "gente corriente", como las presuntas pugnas entre nacionalismos, leyes de dudoso interés público y/o viabilidad, normativas que sólo benefician "a unos cuantos", presuntos conflictos inexistentes, visiones excesivamente partidistas y, por tanto, sesgadas de la realidad, macro-números que se escapan de la estadística y del sentido común, promoción de presuntos ciudadanos ejemplares que no son modelo de nada bueno, procesos judiciales ejemplarizantes para descalificar, excesivo intervencionismo en operaciones financieras de un mercado aparentemente libre, creación de excesivas leyes sin su necesario control, impunidad de ciertos personajes ante dudosas maniobras, etc.


Un país de "charanga y pandereta"


Todo ese mundo irreal, sesgado con alevosía y "partidista”, convenientemente amplificado y difundido por medios supuestamente "asépticos y neutrales", no puede crear otra cosa que incertidumbre en la opinión pública; desánimo en las personas que creen en su trabajo diario bien llevado a cabo; desencanto en los jóvenes que no están convencidos en entrar en un sistema imperfecto como el de sus padres y que para ello perpetúan su carrera académica; desconfianza -local e internacional- de los inversores ante un país “de charanga y pandereta”; apatía en los posibles y necesarios emprendedores en un país donde vale más una piedra que un negocio, etc. Todos estos elementos no pueden conformar más que un país, antaño “ejemplar en su transición democrática y posterior desarrollo”, pero actualmente no competitivo, no innovador ni creativo, reinado por una cada vez más mediocre clase tecnócrata y funcionarial, orquestado por intereses ocultos –o no tanto- a través de personajes de dudosa procedencia y ética, con demasiados jóvenes “autistas sociales” que se niegan a participar en tal catástrofe, un país distraído y empecinado en acabar de destruir nuestro entorno natural y, como consecuencia de todo esto, condenando a la desorientación y ostracismo al ciudadano de a pie –por cierto, contribuyente y votante- cada vez más perplejo y ajeno a su vida.




Algunas preguntas que alguien debería responder


¿Dónde está el reconocimiento a los verdaderos emprendedores que generan riqueza y puestos de trabajo? ¿Dónde está el cierto e innato talento de muchos profesionales que harían de este un país creativo, floreciente y competitivo? ¿Cuando se hará honor a esos empresarios realmente modélicos que, día a día y a pesar de las dificultades del entorno, siguen haciendo crecer sus pequeñas y medianas compañías? ¿Quién y cómo convencer a los jóvenes, futuros talentos y emprendedores, para qué se incorporen al mundo real? ¿Cuando se primará la efectividad y profesionalidad en muchas de las grandes corporaciones e instituciones, demasiado autocomplacientes y faltas de autocrítica? ¿Para cuándo la honestidad, la ética y la responsabilidad social y medioambiental en las empresas, en la clase política, en la gente de la calle? Seguramente habría que cuestionarse muchas otras cosas además de estas, pero creo que ya es suficientemente bueno exponerlas y debatirlas públicamente, pero con afán de solucionarlas y no sólo para hacer demagogia con ellas.